Posts

6. Namor

  Hablar de discriminación y desigualdad resulta problemático. Pero resulta doblemente difícil hablar de estos temas en países como México. Y es que, por alguna extraña razón, traer esta discusión a la mesa pareciera estar completamente prohibido. Si a estos dos temas le añadimos el racismo siempre habrá quien lo quiera esconder o evitar llamándolo elitismo, clasismo o algún otro ismo que al final de cuentas también va de la mano con prácticas discriminatorias.  No creo que haya una sola persona que al ver televisión, publicidad en medios digitales o impresos no haya notado que la mayor parte de los puestos importantes o de los personajes principales o más notorios son ocupados por personas con piel clara. Lo cual no implica que quienes ocupan esas posiciones no sean capaces o no tengan méritos para ocuparlas. Cuando alguien trae esta conversación a la mesa, generalmente se le denomina resentido, traumado o cualquier otro adjetivo que pudiera enmascarar o desviar la atención d...

5. Crítica

Todas nuestras acciones están sometidas a la opinión de los demás. Es algo hasta cierto punto inevitable. Somos seres sociales que interactúan con múltiples individuos todo el tiempo, y cada uno de estos tienen perspectivas diferentes a la nuestra. La forma de ver la vida de cada persona es propia, y aunque pueda existir cierta consonancia con la de otra persona, esta nunca será exactamente igual. Los contextos en los que se desarrollan los seres que son parte de la sociedad son completamente distintos. Todos hemos vivido situaciones distintas y hemos sido sometidos a diversos métodos de crianza. Así que, pretender una uniformidad de pensamiento y de evaluación de las acciones, carece de sentido. Cada ser ve la vida propia y la ajena de acuerdo a su sesgo particular. Partiendo de esto, podemos comprender que las actividades que realizamos son juzgadas por los demás. En otras palabras, es inevitable que nosotros y nuestras acciones sean sometidas a la crítica de propios y extrañ...

4. Tiempo

Entre más envejecemos se nos vuelve un tanto problemático hablar del tiempo. Cuando eres niño no hay noción alguna sobre este concepto o al menos resulta irrelevante. Sin embargo, cuando van pasando los años comienza a ser cada vez más clara su significación y es cuando comienza a complicarse nuestra relación con él. Es algo que no existe, al menos no físicamente, pero que le damos tanta importancia que incluso podemos percibir cómo se va comiendo todo lo que amamos; incluidos nosotros mismos. Lo quisiéramos detener, pero no podemos hacerlo. Su paso es cruel, inclemente e inmisericorde.  ¿Cómo nos podemos deshacer de este concepto? ¿Bastará con deshacernos de todos los relojes del mundo, esconder todos los espejos, destruir todos los sistemas de medición que tenemos y/o con cirugías plásticas, cremas antiedad, mascarillas y terapia física?  No es suficiente. Nada de eso basta. Incluso si nos negamos a definirlo, el mismo se haría notar con sus efectos. Aunque hay quienes desti...

3.¡Hazlo! Solo disfruta

  ¿Por qué nos obligamos a nosotros mismos a hacer solo lo que somos buenos haciendo y no lo que disfrutamos? Nos cargamos de estándares en todo. Nos hemos acostumbrado a ser evaluados todo el tiempo y a que un número o un adjetivo, determinado arbitrariamente por agentes externos, determinen si lo que hacemos vale algo o no.  El sistema educativo hizo un trabajo perfecto al crear en nosotros la falsa percepción de que un valor cuantitativo es la única forma en la que podemos medir nuestro aprendizaje, y a partir de eso, se va construyendo el deseo de que todo lo realizado sea evaluado positivamente. Lamentablemente, en muy pocas ocasiones nos apartamos de ese estrés que genera el no ser “buenos” en algo. Entonces, decidimos hacer solo lo que, en el juicio de otros, hacemos bien y no lo que realmente nos apasiona. ¿Por qué no nos permitimos disfrutar nuestros hobbies? Solo disfrutarlos, sin la pretensión de la excelencia.  El tiempo es tan breve como para vivir siempre ha...

2. Plan de Retiro

El futuro es aterrador. En el corto, mediano y largo plazo, se vislumbran situaciones nada alentadoras. Enfermedades reales e imaginarias de rápido contagio, guerras en todos los continentes, desigualdad social, cambios en los esquemas de adoctrinamiento, recesión, inflación y crisis económicas cada vez más recurrentes. Definitivamente, nada de eso fue lo que nos prometieron cuando éramos infantes. Aunque debo confesar, que a pesar de que todo eso hace que el panorama luzca terrible, lo que realmente me provoca temor, que se me vaya el sueño y que ponga en duda mis deseos de llegar a viejo, es el pensar en mi plan de retiro.  El mal chiste llamado AFORE, creado hace unos cuantos sexenios, es más intangible que la mano invisible del mercado de la que habló Adam Smith. Las generaciones de trabajadores mexicanos, posteriores a 1997, tenemos garantizados unos años de vejez tan miserables como una hamburguesa de McDonald’s.  La población económicamente activa actual, mediante su tr...

1. Definición

No recuerdo cuándo fue la última vez que intenté escribir algo o que no sólo lo intente sino que lo conseguí. Quizá fue aquella, no muy lejana ocasión, en la que escribí el mini ensayo sobre Saúl Álvarez, o quizá, los ensayos que escribí como ejemplo para mis alumnos cuando les enseñaba a redactar. Escribo ensayos. No soy bueno con los cuentos ni con la poesía, mucho menos con las novelas, ese mundo no es el mío, o por lo menos no me he sentido cómodo en él. Yo escribo ensayos, por lo tanto, ¿Me debo asumir como ensayista? Soy malo imponiendo definiciones a las cosas, incluso a mí mismo. No estoy cómodo con las etiquetas, cuando me aplican o me aplicó alguna, siento la imperante necesidad de huir. Tres años laboré como docente y cuando comencé a definirme como maestro, dejé la docencia. Quisiera ser un rebelde, pero sé que sólo soy un inadaptado, o alguien con trastornos de la personalidad, no diagnosticados y mucho menos atendidos.  Esto me ha llevado a tomar decisiones cuestiona...